Menú principal
Facebook Twitter Canal Youtube Poborina Fok
Pepino Trapazero

Pepino Trapazero

La sesión de Cuentacuentos de ‘Pepino Trapacero’, Roberto Mezquita, con la colaboración de Mª José Malpica (Madrid/País Vasco) con el cuento ‘La Bruja de la casa de las palomas’ y acompañado de ‘Berenjena’ su acordeón. Un espectáculo para toda la familia en el que el Cuentacuentos nos transportará al mundo mágico y maravilloso de la fantasía no exclusiva de los más pequeños. Una sesión de cuentos aderezada con la alegre música de su acordeón.

La actuacion irá acompañada de una rica chocolatada para los niños en el Trinquete, y huevos fritos de la Gallina Serrana (Avigaster) en las escaleras de la iglesia.

Los cuentos en la cadena de la tradición

Por Roberto Mezquita, narrador oral.

Cuando se habla de nuestro patrimonio cultural enlazado con la oralidad, a menudo, todos aquellos formatos que son expresados a través de la música (ya sea cantada o no) suelen ser los primeros en aparecer en escena. De hecho en algunas ocasiones pareciera incluso que son los únicos.

Es evidente la profunda magia y atracción que la música genera en esta especie humana de la que formamos parte y al respecto hay poco que contar que ustedes no sepan y que no experimenten cada vez que escuchan alguna canción o ritmo que les guste de verdad.

Por eso se habrán acercado a este Poborina y es por eso seguramente por lo que en la mayoría de los programas de festivales y eventos conectados con la recreación de lo tradicional, suele haber poco espacio para esas otras expresiones de carácter no musical, que de entrada parecieran resultar menos atractivas para el público medio.

Mientras organizaba este artículo, se me ocurría de pronto preguntarme sobre si el ser humano arrancaría primero a cantar o a comunicarse hablando; si fue antes la canción o la conversación. La respuesta tiene la relevancia que cada uno/a quiera otorgarle, pero no me nieguen que resultaría sugerente investigar el asunto y conocer las razones.

Permítanme, oficio obliga, que yo aproveche estas líneas para reivindicar todo ese arsenal de formatos narrativos que de una u otra manera nos cuentan historias: romancillos y romances (muchos de los cuales por cierto acaban siendo cantados) retahílas, historias acumulativas y/0 encadenadas, adivinanzas, fórmulas para echar a suertes y jugar, enumeraciones, pareados y aleluyas…y por supuesto, la estrella indiscutible: ese auténtico e inabarcable patrimonio de la humanidad que significan los cuentos contados.

Los cuentos y su narración son sin duda una de las expresiones artísticas más antiguas y comunitarias de la humanidad, uno de los elementos más unificadores e identitarios que las personas hemos tenido a nuestro alcance desde el principio de los tiempos.

Vuelvan a darme licencia para afirmar que su magia y fortaleza tanto comunicativa como artística, no han conseguido ni conseguirán ser superados, por más artefactos que invadan nuestra vida. De otro modo no podría explicarse su vigencia y las continuas reediciones literarias junto a las frecuentes propuestas que el cine y las series de televisión e internet abordan tomándolos como referencia.

Uno sigue teniendo como imagen arquetípica el de la tribu entera arracimada en torno al fuego para escuchar con maravilla lo que el narrador les va contando. Este hecho milenario que significa contar y escuchar no sólo sigue funcionando en pleno siglo XXI, sino que además resulta ser de lo más novedoso. Y me explico. En el lenguaje cibernético se define como una herramienta 3.0 aquella propuesta que desde la red se va construyendo entre el que la emite de origen y los/as receptoras/es que van ofreciendo sus aportaciones. Y miren por dónde, los cuentos conta- dos a pesar de su ancianidad, funcionan desde los orígenes como formato 3.o, pues son construidos sobre la marcha por el que narra y los que escuchan. La paradoja vendría a contar que “lo más antiguo es a la vez más moderno” y a lo mejor le encuentran acomodo para otros aspectos de esta agitada vida que nos toca transitar.

Me congratula pues que este entrañable festival ofrezca y mantenga espacios diversos para la palabra y es mi deseo que puedan disfrutarlos en esta y próximas ediciones.

Abrazos de cuento para todos los que van construyendo esta entrañable historia del Poborina Folk y los que acuden a escucharla.

Más información:
www.trapazeando.blogspot.com.es

 

artistas y actividades